Oaxaca tiene mucho para ver, hacer y probar. Zonas arqueológicas, cascadas, montañas, mercados, tl...
Guías de viaje
Mi formato favorito: vuelo corto, mochila y tres días bien exprimidos. Aquí tienes 6 ciudades europeas para visitar en 3 días, con cómo llegar desde España, qué ver y presupuesto aproximado para que la escapada salga redonda.
Las escapadas cortas por Europa funcionan porque lo ponen fácil: vuelos directos desde España, ciudades bien comunicadas y planes concentrados en pocos kilómetros. No necesitas pedir una semana libre ni gastarte un dineral. En esta guía he reunido mis favoritas: 6 ciudades europeas para visitar en 3 días, pensadas para exprimir un fin de semana largo sin ir con prisas.
En cada destino encontrarás rutas claras, precios aproximados, cómo moverte por la ciudad y recomendaciones prácticas basadas en experiencia real, para que solo tengas que elegir destino y mirar vuelos.
Priorizando destinos que se recorren sin prisas, con buena logística y planes concentrados, estas son las 6 ciudades europeas para visitar en 3 días que mejor encajan para una escapada desde España:
Los criterios han sido estos:

¡Empezamos con Budapest!
Budapest es una de esas ciudades que encajan perfectamente en una escapada corta. La primera vez que fui me sorprendió lo fácil que es moverse y lo mucho que cunde el tiempo: en tres días puedes ver lo esencial, relajarte en unas termas y todavía te queda hueco para improvisar.
Además, sigue siendo una capital relativamente barata para lo que ofrece, algo que se agradece mucho cuando viajas pocos días y quieres darte algún capricho.
Del aeropuerto al centro:
Una forma equilibrada de organizar la visita sería así:
Día 1 – Pest clásico
Día 2 – Buda histórico
Día 3 – Termas y barrios
Presupuesto total aproximado: 300–450€ + vuelos
Lisboa es una de esas ciudades a las que vuelvo cuando quiero viajar sin complicarme. La primera vez fui con la idea de “ver lo típico” y acabé caminando horas y horas, enlazando miradores, cafés y barrios variopintos.
En 3 días da tiempo a todo lo esencial sin tener que cronometrar las visitas: casco histórico, zonas modernas, buena comida (¡y barata!) y ratos simplemente sentada mirando el Tajo. Para una escapada corta desde España, funciona especialmente bien.
Una de las grandes ventajas de Lisboa es lo fácil que resulta llegar.
Del aeropuerto al centro
He probado varias opciones y, sinceramente, no hace falta complicarse:
Así es como mejor me ha funcionado organizarla:
Día 1 – Alfama y Baixa
El día para dejarse llevar:
Día 2 – Belém
Más monumental, pero imprescindible:
Día 3 – Lisboa con calma
Lisboa ha subido de precio en los últimos años, pero sigue siendo razonable para una capital europea.
Presupuesto total aproximado: 320–480€ + vuelos
Llegamos a mi bellissima Italia. Florencia es una de las ciudades donde más claro he tenido que tres días son suficientes si te organizas bien. No es grande, se recorre casi toda a pie y concentra una cantidad de arte brutal por metro cuadrado.
Es ideal si te apetece una escapada muy cultural y gastronómica, pero sin la logística complicada de otras ciudades italianas más grandes. Para mí, una de mis favoritas.
Del aeropuerto al centro
Si vuelas a Pisa o Bolonia:
Día 1 – El corazón de Florencia
Este día lo dedico siempre a lo esencial:
Día 2 – Arte y museos
Día 3 – Miradores y barrios
Florencia no es barata, pero en una escapada corta el gasto se controla bien.
Presupuesto total aproximado: 380–550€ + vuelos
Dubrovnik es una ciudad que impacta desde el primer momento, pero también te das cuenta rápido de que es pequeña. Y eso, para una escapada de 3 días, es una ventaja enorme. La primera vez que fui pensé que sería demasiado turística…Y lo es, pero si ajustas horarios, se disfruta mucho.
En tres días puedes recorrer el casco histórico con calma, bañarte en el Adriático y disfrutar de alguna vista espectacular sin necesidad de alquilar coche ni hacer grandes desplazamientos. ¡Y no te olvides de probar el pescado!
Del aeropuerto al centro:
Día 1 – Casco histórico
Día 2 – Vistas y mar
Día 3 – Alrededores
Dubrovnik es más cara que otras ciudades del este de Europa, algo a tener en cuenta.
Presupuesto total aproximado: 420–600€ + vuelos
Tallín fue una de esas ciudades que no me llamaba la atención y siempre dejaba para más adelante y precisamente por eso me sorprendió. Es pequeña, ordenada y muy cómoda, perfecta para una escapada corta si te apetece algo distinto a los clásicos del sur de Europa.
En tres días ves todo lo importante sin ir con prisas: casco histórico medieval, barrios creativos y zonas verdes. Además, es una capital donde la logística no te roba tiempo, algo clave cuando solo tienes un fin de semana largo.
Del aeropuerto al centro
Aquí es donde Tallín gana muchos puntos:
Día 1 – Casco histórico
Día 2 – Tallín alternativa
Día 3 – Naturaleza y calma
Yo siempre recomiendo dedicarle un día al Parque Nacional de Lahemaa. Puedes llegar en autobús (3-8€) en una hora y media aproximadamente. Y, si te animas, puedes incluso reservar una pequeña cabaña y dormir en la naturaleza (¡mi plan favorito!).
Si prefieres ciudad, no te puedes perder:
Tallín es más barata que las capitales nórdicas, pero algo más cara que Europa del Este.
Presupuesto total aproximado: 350–520 € + vuelos
Tiflis fue uno de esos viajes que no esperaba que me gustara tanto. No es una ciudad “bonita” en el sentido clásico europeo, pero tiene personalidad, caos y una mezcla cultural que me encanta. En tres días se ve muy bien porque el centro es compacto y los contrastes están muy concentrados.
Es ideal si buscas una escapada corta fuera de lo típico, con precios bajos y una sensación constante de estar en un sitio distinto a todo lo demás.
Del aeropuerto al centro
Día 1 – Casco antiguo
Día 2 – Ciudad moderna y barrios
Día 3 – Relax y vistas
Aquí es donde Tiflis marca la diferencia.
Presupuesto total aproximado: 220–350€ + vuelos
Después de varias escapadas cortas, hay cosas que he aprendido a base de ensayo y error. Cuando solo tienes 72 horas, cualquier fricción logística se nota el doble, así que estos consejos marcan la diferencia.
Aquí lo tengo clarísimo: llevar Internet en Europa desde que aterrizas te ahorra tiempo y estrés. Mapas, transporte, reservas, traducciones… todo pasa por el móvil.
Si viajas por Europa, las opciones más prácticas suelen ser:
Después de probar varias opciones, estas son las que mejor funcionan para escapadas cortas, sin complicaciones ni letra pequeña.
| Proveedor | Datos incluidos | Países | Precio aprox. | Ideal si… |
| Holafly | Datos ilimitados | Europa | desde 3,79€/día | No quieres preocuparte por el consumo |
| Airalo | 1–20 GB | Europa | desde 5€ | Viajes cortos y control de gasto |
| Nomad | Por GB o ilimitados | Europa | desde 4–6€ | Flexibilidad entre planes |
Mi recomendación personal: Para escapadas de 3 días, suelo optar por datos ilimitados (como Holafly): no tengo que mirar el consumo y me olvido de buscar WiFi. En viajes tan cortos, la comodidad pesa más que ahorrar unos euros.
Depende de lo que busques, pero ciudades compactas y bien conectadas como Lisboa, Budapest o Florencia suelen funcionar mejor. En tres días permiten ver lo esencial sin pasar media escapada en transporte.
Europa del Este y destinos emergentes como Hungría o Georgia suelen ofrecer presupuestos más bajos que el norte o el centro de Europa. Aun así, en viajes tan cortos el mayor gasto suele ser el vuelo.
Sí, siempre que elijas bien el destino. No se trata de “verlo todo”, sino de conocer bien una ciudad, moverte sin prisas y centrarte en sus zonas clave.
Lisboa, Florencia o Dubrovnik son muy buenas opciones por ambiente, paseos a pie y planes tranquilos. También Estocolmo funciona bien si buscas algo más calmado y diferente.
Enero, febrero y noviembre suelen ser los meses más baratos. Primavera y otoño ofrecen el mejor equilibrio entre precio, clima y menos multitudes.
No es obligatorio dentro de la UE, pero sí recomendable. En escapadas cortas, un seguro básico suele costar poco y cubre imprevistos médicos o cancelaciones.
Si tu tarifa no incluye roaming o quieres evitar sorpresas, una eSIM o una tarjeta SIM es muy práctica. Te permite tener Internet nada más aterrizar y moverte sin depender de WiFi.

