¿Una eSIM con 1 GB gratis y sin tarjeta de crédito? La Bait eSIM promete justo eso: conexión inme...
Compré la Blink eSIM y la activé en un iPhone 15 en Madrid para ver si realmente funciona como primera eSIM global de tarifa plana. La conexión fue rápida al principio, el hotspot respondió bien, pero el soporte técnico no estuvo a la altura. Aquí te cuento exactamente qué pasó.
eSIM para Europa
Datos ilimitados y llamadas internacionales. Código: ROAMING5

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Probé la Blink eSIM durante una escapada a Madrid. Tenía entradas para un concierto que llevaba meses esperando y aproveché para quedarme varios días en la ciudad. Entre moverme por barrios que no conocía, reencontrarme con amigos, comprar algún souvenir madrileño y trabajar algunas horas desde el portátil (porque sí, soy freelance incluso cuando viajo), necesitaba datos sin estar mirando el consumo cada dos minutos.
La activé en mi iPhone 15 en unos cinco minutos. Sobre el papel, todo perfecto. Pero cuando la conexión empezó a fallar y me quedé sin internet, la experiencia ya no fue tan fluida.
Con la adopción de la eSIM creciendo cada año según la GSMA, quise comprobar si Blink realmente cumple con su promesa de “tarifa plana global”. Esta es mi experiencia real: lo bueno, lo mejorable y si de verdad merece la pena para un viaje como este.
Blink eSIM me dejó sensaciones mixtas. Por 3€ al día no me parece cara para ser “tarifa plana global” y, en Madrid, la cobertura fue buena y estable la mayor parte del tiempo. El problema vino cuando algo falló: el soporte es un bot y eso ralentizó la resolución. Funciona, sí. Pero no fue fluido, como promete.
Puntuación general: 3,5/5 ⭐⭐⭐☆☆
Blink eSIM está en la media de precios para lo que ofrece. No es una ganga, pero tampoco es cara si valoras la comodidad de tener datos ilimitados sin cambiar de plan según el país. Yo opté por un plan de 3 días porque mi escapada a Madrid duraba justo ese tiempo.
La lógica de Blink es sencilla: tarifa plana de 3€ + IVA al día en muchos países. No existen planes de 1 solo día: el mínimo son 2 días. También ofrecen packs cerrados con días “gratis” incluidos.
(Los precios son los que comprobé en la web en el momento de la prueba. Siempre recomiendo revisarlos antes de comprar porque pueden cambiar.)
| Destino | Precio base | Tipo de plan |
| Madrid (España) | 3€ + IVA / día | Ilimitado |
| EE.UU. | 3€ + IVA / día | Ilimitado |
| México | 3€ + IVA / día | Ilimitado |
| Europa (ej. Francia, Irlanda) | 3€ + IVA / día | Ilimitado |
| Marruecos | 3€ + IVA / día | Ilimitado |
| Argentina | 3€ + IVA / día | Ilimitado |
| Costa de Marfil | 5,74 €/GB | Por GB |
| Cabo Verde | 11,49 €/GB | Por GB |
| Chad | 9,94 €/GB | Por GB |
| Londres (Reino Unido) | No disponible | — |
Ahora bien, algo importante: aunque lo venden como “tarifa plana global”, no todos los países funcionan igual. En algunos destinos africanos el modelo cambia y se cobra por GB. Es decir, no es 100% homogéneo en todo el mundo.
Además de pagar por días sueltos (mínimo 2), Blink ofrece packs:
Precio razonable para viajes cortos y usuarios que priorizan simplicidad. No es la opción más barata del mercado, pero sí cómoda si quieres evitar comparaciones país por país.
La compra y la instalación de Blink eSIM fueron rápidas, pero no diría que es “cero fricción” para todo el mundo. Si ya has instalado alguna eSIM antes, es bastante directo. Si es tu primera vez, hay un par de pasos que pueden despistar (sobre todo lo de elegir qué línea usa datos y activar el roaming de datos en la eSIM).
Yo la compré el mismo día que la iba a usar en Madrid, sin preparación previa ni instalación anticipada. Desde que pagué hasta que conseguí tener datos funcionando pasó aproximadamente una hora. Técnicamente la instalación fue rápida, pero luego tuve un problema de activación que retrasó todo el proceso.
Compré el plan ilimitado de 3 días (tarifa plana 3€ + IVA/día), que quedó en un total de 10,89€. La compra fue online (¡ojo, no tienen App!) y, en cuanto se confirmó el pago, me llegó la información por WhatsApp para instalarla.
Al minuto (aprox.), recibí el email con los datos para instalar la eSIM. En mi caso, no fue el típico flujo de “descarga una app sí o sí”, sino un enlace para añadir el plan al iPhone.
Lo hice desde el iPhone 15, entrando en el flujo de instalación de eSIM y siguiendo las pantallas. Abrí el enlace de instalación, se abrió automáticamente una pantalla para activar la eSIM. Hice clic en Añadir plan móvil y me mandaron un mensaje de WhatsApp para confirmar la instalación.
Si todo hubiera funcionado bien, en cinco minutos tienes internet. El proceso técnico de instalación es rápido y el iPhone reconoce la eSIM casi al instante.
En mi caso, tardé bastante más: cerca de una hora hasta que realmente pude navegar. La eSIM estaba instalada, pero no tenía conexión. Según me explicaron después vía chat (IA), había un error porque España aparecía como país deshabilitado en mi línea. Es decir, el problema no era de configuración sino de activación interna.
Fácil y bastante rápido (5 minutos), pero no es totalmente intuitivo si nunca has instalado una eSIM y el paso del roaming de datos puede hacerte perder tiempo.
La probé en Madrid capital, moviéndome a diario por distintas zonas: centro (Sol–Gran Vía), barrios más residenciales y trayectos en metro y autobús. No hice pruebas en zonas rurales (aunque hay escapadas increíbles a una hora de la capital), así que este análisis es 100% urbano.
En general, la conexión fue estable. No tuve cortes de cobertura ni momentos sin señal una vez quedó bien activada. En algún punto noté que la velocidad bajaba cuando intentaba cargar algunos vídeos de Instagram o alguna página web, pero fue algo puntual y no me impidió usar mapas, mensajería o navegar con normalidad.
Es importante decirlo así: no fue una conexión espectacular, pero sí suficientemente sólida para un uso real de viaje en ciudad. Y eso, al final, es lo que importa.
Hice las pruebas en Speedtest de Ookla en dos momentos distintos en Madrid, usando red 4G.
Prueba 1 – Exterior, media tarde (zona centro)

Con 6,6 Mbps puedes navegar, usar Google Maps y enviar mensajes sin problema. Incluso permite streaming en calidad estándar (SD/HD baja). No es una velocidad “wow”, pero es suficiente para un uso real de viaje. Descargar una app de 100 MB, por ejemplo, tardaría alrededor de 2 minutos.
Prueba 2 – Otro punto de la ciudad, en el hotel fuera del centro, horario activo (media mañana)
Aquí la cosa cambia bastante. Con casi 16 Mbps ya puedes ver YouTube en HD sin buffering y trabajar desde el portátil con cierta comodidad. Una app de 100 MB bajaría en menos de un minuto.
Si hay algo que de verdad pone a prueba una conexión en viaje, es Google Maps. Lo probé varias veces caminando por el centro, especialmente por Malasaña, donde me equivoqué de calle más de una vez. Forcé el recálculo girando antes de tiempo y cambiando de dirección a propósito.
Lo hice además en fin de semana, con bastante movimiento en la ciudad. No noté cortes ni retrasos en la actualización de la ruta.
Lo probé de forma sencilla, pero realista. Hice tres pruebas seguidas desde Madrid centro:
Mensaje de texto
Se envió de forma prácticamente inmediata. Si tengo que ser muy precisa, diría que hubo un pelín de delay (fracciones de segundo), pero nada fuera de lo normal en red móvil.
Envío de una foto
Mandé una imagen tomada en el momento. El envío fue estándar, sin quedarse “pensando” ni reintentando. No hubo errores ni necesidad de reenviar.
Mensaje de voz de 30 segundos
Grabé una nota de voz completa y la envié. Salió correctamente y se descargó en el otro dispositivo sin problemas. No hubo cortes ni fallo de subida.
No. Todo funcionó correctamente. Si acaso, ese pequeño delay mínimo al enviar el primer mensaje, pero totalmente dentro de lo esperable en red 4G.
Aclaro algo importante: esto no es una prueba para usar la eSIM como si estuvieras en casa viendo series todo el día. Hablamos de streaming ocasional durante un viaje: un rato en el metro, en una cafetería o antes de dormir. Yo usé YouTube en el móvil para ver mi podcast de confianza (1h19 de duración, para ser exactos).
Lo más interesante es que, una vez empezó, no tuve ningún corte en todo el episodio. Ni uno. Eso para mí es más relevante que tener 100 Mbps.
Resultados generales del test de Blink eSIM ⭐⭐⭐⭐☆ (3,5/5)
En conjunto, Blink eSIM fue fiable en un entorno urbano, con un rendimiento suficiente para moverse por Madrid sin estrés. No es la conexión más rápida que he probado, y tuve una incidencia inicial que empañó un poco la experiencia, pero una vez estabilizada, cumplió. Para escapadas cortas en ciudad, funciona.
Y aquí algo importante: en viaje, la consistencia es más importante que los picos de velocidad. Prefiero 10–15 Mbps estables que 80 Mbps durante 30 segundos y luego caídas. El objetivo no es perseguir Mbps, es tener una conexión que no te dé dolores de cabeza mientras te mueves por la ciudad.
Sí, el hotspot está permitido en el plan ilimitado que probé. No encontré bloqueos ni restricciones visibles más allá de lo que Blink llama “uso razonable”. Lo probé conectando mi iPhone 15 → MacBook, porque aunque estuviera de escapada en Madrid, soy freelance y no siempre puedo desconectar al 100%.
Lo usé para tareas reales de trabajo:
Nada extremo, pero sí suficiente como para notar si la conexión flojea.
En general, el portátil se mantuvo conectado sin problema. Eso sí, un par de veces tuve que reconectarlo manualmente porque se desconectó del WiFi del iPhone. En cuanto a velocidad, noté que a veces:
No fue dramático, pero sí perceptible si estás trabajando y vas con prisa.
¿Sirve para sesiones cortas de trabajo? Sí. Y, de hecho, me sacó de un apuro.
¿Hay lag? Puntualmente sí. Algún pequeño retraso cargando contenido o sincronizando, pero no lo suficiente como para hacerlo inutilizable.
No lo usaría como sustituto permanente de WiFi doméstico, pero para trabajar unas horas en viaje, cumple.
Funciona y es usable para trabajo puntual, aunque no es una conexión ultra estable en sesiones largas.
Aquí es donde mi experiencia fue más irregular… Estuve casi una hora sin internet pese a haber instalado correctamente la eSIM. La línea aparecía activa, el roaming estaba encendido, pero no tenía datos. En ese momento hice lo que haría cualquier viajero: buscar soporte urgente.
El soporte es vía WhatsApp 24/7. Nada más instalar la eSIM, se abre el chat directamente, así que puedes escribir desde ahí.
Es un chatbot con IA. No hay app propia donde gestionar preferencias ni panel de control para revisar países habilitados, lo que ya limita bastante tu autonomía.
La primera respuesta llegó en menos de 1 minuto. En ese sentido, rapidez inicial: muy bien.
No. En ningún momento intervino una persona real.
Aquí es donde la cosa se complica:
Finalmente, me dijeron que el problema era que España aparecía deshabilitado en mi perfil de eSIM. Literalmente: “No podía usar internet en España porque lo había deshabilitado en mi perfil”. Sinceramente, no entendí cómo podía haber deshabilitado algo a lo que no tengo acceso, ya que no existe app ni panel donde gestionar ese tipo de ajustes.
Sí. Al final lo habilitaron desde su lado y la conexión empezó a funcionar. Pero si no hubiera tenido WiFi en ese momento para hablar por WhatsApp, habría sido un problema serio. Y eso en un viaje internacional puede generar bastante estrés. Tampoco hubo mensajes de seguimiento ni explicaciones adicionales después de resolverlo.
Responde rápido, pero depende exclusivamente de un chatbot y no tener acceso a configuración propia puede complicar bastante la experiencia en un viaje.
Blink eSIM es una eSIM de tarifa plana por días que te permite tener datos móviles en distintos países sin cambiar de tarjeta física. No necesitas una Tarjeta SIM física ni ir a una tienda local.
En los países donde ofrece tarifa plana, sí, el modelo es “ilimitado por día”. Ahora bien, como ocurre con casi todas las eSIM internacionales, suele aplicarse una política de uso razonable. En mi prueba en Madrid no noté límites agresivos ni cortes por consumo.
El precio base es 3€ + IVA por día, con un mínimo de 2 días. También ofrecen packs. Es un precio en la media del mercado para datos ilimitados internacionales.
No. En muchos países funciona con tarifa plana diaria, pero en algunos destinos (especialmente ciertos países africanos) el modelo cambia y se cobra por GB. Además, en el momento de mi prueba, no estaba disponible en Londres (Reino Unido). Siempre recomiendo revisar el país concreto antes de comprar.
Sí. En el plan que probé el hotspot estaba permitido. Pude conectar mi MacBook al iPhone 15 y trabajar un par de horas. No es una conexión ultra estable como una fibra doméstica, pero es usable para trabajo puntual.
Si todo va bien, en unos 5 minutos puedes tener datos funcionando desde que compras el plan.
¿Hace falta una app para usar Blink eSIM?
No. De hecho, no cuentan con una App propia.
Depende del tipo de viaje. Mi valoración global tras probarla en Madrid es 3,5/5: cumple en rendimiento urbano, pero la atención al cliente tiene mucho margen de mejora.



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