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Seguir a tu selección por Norteamérica puede implicar cruzar varias fronteras y varias tarifas móviles. Antes de viajar, conviene saber cómo evitar los costes ocultos del roaming.

Por primera vez en la historia del torneo, una Copa del Mundo se celebrará en tres países diferentes. La competición comienza el 11 de junio, cuando México se enfrenta a Sudáfrica, y se extenderá hasta la final del 19 de julio. También será la primera edición con 48 selecciones, lo que significa más partidos, más ciudades y más aficionados recorriendo Norteamérica que nunca.
Y ahí es donde empiezan los problemas.
La mayoría de la gente sabe que usar el móvil en el extranjero puede salir caro. Lo que muy pocos se plantean es que este Mundial no te lleva a un solo país extranjero, sino potencialmente a tres. Y para tu operador móvil, cada frontera que cruzas puede significar empezar a cobrar desde cero.
Cuando viajas al extranjero, tu teléfono deja de usar la red de tu operador habitual y pasa a conectarse a una red local mediante roaming. Y tu compañía te cobra por ello.
Muchos planes de viaje y bonos de roaming se venden por país o por región. El problema es que una tarifa que funciona en un país puede dejar de ser válida en cuanto cruzas la siguiente frontera.
Así, un aficionado que vea partidos en Estados Unidos, conduzca después a Canadá y más tarde vuele a México, no ha realizado un solo viaje a ojos de su operador. Ha realizado tres.
Cada cruce fronterizo puede activar una tarifa diferente, una nueva cuota diaria o incluso dejar inutilizable el bono que habías contratado para el país anterior. Mientras disfrutas del torneo, los costes se van acumulando en segundo plano y normalmente no descubres el problema hasta que llega la factura.
Para entender por qué esto puede ser tan caro, basta recordar una cosa: un megabyte (MB) es muy pequeño y un gigabyte (GB) equivale a unos 1.000 MB.
Unos pocos MB pueden ser algunas fotos o unos minutos usando mapas. Un solo GB es algo que muchos consumimos en un día normal entre mensajes, navegación GPS y algún vídeo ocasional.
Ahora observa lo que cobran algunos operadores cuando no tienes un plan adecuado. Si eres cliente de Verizon y utilizas roaming con tarifas de pago por uso, el coste puede alcanzar los 2,05 dólares por cada MB consumido.
Multiplica esa cifra por 1.000 MB y el resultado supera los 2.000 dólares por un solo GB de datos.
En Reino Unido, por ejemplo, algunos clientes de Vodafone sin roaming incluido pagan alrededor de 8 libras al día para utilizar su tarifa habitual en el extranjero. Puede parecer poco, pero durante dos semanas de Mundial la cifra supera fácilmente las 100 libras solo por seguir conectado, consultar resultados y escribir en el grupo de WhatsApp.
Aquí es donde una eSIM resuelve prácticamente todo el problema.
Una eSIM es una tarjeta SIM digital. No hay que cambiar ninguna tarjeta física: compras un plan online, lo instalas en tu teléfono antes de viajar y puedes seguir usando tus aplicaciones habituales.
La gran ventaja para este Mundial es la cobertura regional.
En lugar de contratar un plan para Estados Unidos, otro para Canadá y otro para México, puedes adquirir una única eSIM para Norteamérica que funcione en los tres países con el mismo paquete de datos.
Proveedores como Airalo o Holafly ya ofrecen planes diseñados precisamente para este tipo de viajes multicountry.
Unas cuantas medidas sencillas pueden ayudarte a mantener el control de tu factura.
Hasta que tengas configurado tu plan de viaje, mantén el roaming desactivado en los ajustes del teléfono. Así evitarás cargos inesperados desde el mismo aeropuerto.
Instálala mientras todavía estás conectado al Wi-Fi de casa y el servicio estará listo desde el momento en que aterrices.
Las redes gratuitas de aeropuertos, hoteles o cafeterías son útiles, pero suelen ser menos seguras y desaparecen en cuanto sales del edificio. Considéralas un complemento, no tu plan principal.
Revisa el uso de datos cada uno o dos días desde los ajustes de tu móvil. Solo te llevará unos segundos y puede evitar sorpresas desagradables.
Antes de comprar nada, revisa las condiciones de tu operador. Algunos planes premium o ilimitados ya incluyen roaming en Canadá y México. Si es tu caso, quizá solo necesites cubrir algunos huecos específicos.
El Mundial debería recordarse por los goles, no por la factura del móvil. Con un poco de planificación antes de viajar, el roaming deja de ser un problema y podrás dedicar toda tu atención a los partidos en lugar de preocuparte por el consumo de datos.