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Un sistema digital de control fronterizo diseñado para reforzar la seguridad en la UE está provocando largas esperas y vuelos perdidos. Y con la temporada alta de verano a la vuelta de la esquina, los aeropuertos europeos están perdiendo la paciencia.

Los aeropuertos de Roma podrían verse obligados a suspender este verano los nuevos controles fronterizos biométricos de la Unión Europea. Marco Troncone, consejero delegado de Aeroporti di Roma, la empresa que gestiona los aeropuertos de Fiumicino y Ciampino, asegura que es la única forma de evitar un auténtico desastre durante la temporada alta. De hecho, sitúa su nivel de preocupación en un ocho o un nueve sobre diez.
El EES (Sistema de Entrada y Salida), el nuevo sistema digital de control fronterizo de la UE para viajeros extracomunitarios, se presentó por primera vez en octubre de 2025 y se implantó por completo a mediados de abril de 2026. Sin embargo, su puesta en marcha ha estado marcada por fallos tecnológicos y largas colas.
El Sistema de Entrada y Salida sustituyó los sellos del pasaporte por un registro digital de las entradas y salidas de los viajeros de corta estancia procedentes de fuera de la UE. Además, recopila datos biométricos, imágenes faciales, huellas dactilares e información de los documentos de viaje la primera vez que un ciudadano extracomunitario entra en el espacio Schengen.
El principal problema está en los quioscos automáticos, que no siempre funcionan correctamente. Como consecuencia, muchos pasajeros que ya habían completado el registro se ven obligados a repetir todo el proceso desde el principio. Ya se han registrado colas de varias horas en momentos de máxima afluencia, provocando incluso que algunos viajeros pierdan sus vuelos.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha advertido de que los tiempos de espera podrían alcanzar las seis horas en los aeropuertos más afectados. De hecho, durante los periodos de mayor afluencia ya se han registrado esperas de hasta tres horas y media. Dos meses después de su implantación, la IATA aseguró que el sistema está provocando "largas colas, vuelos perdidos y una creciente preocupación en toda la industria de los viajes".
Pero Roma no es la única ciudad preocupada.
Troncone declaró al Financial Times que el proceso es "incompatible con los volúmenes de pasajeros que vamos a afrontar" durante el verano. Añadió además:
"La única solución es abrir la válvula. No hay forma de completar el 100 % de los registros."
Stefan Schulte, presidente de ACI Europe y máximo responsable de la empresa propietaria del aeropuerto de Fráncfort, declaró a la BBC que los responsables políticos deberían "dejar de fingir que el EES funciona perfectamente. No es así". Añadió que este sistema es "lo que nos quita el sueño a mí y a muchos otros directores de aeropuertos europeos".
Por su parte, Olivier Jankovec, director general de ACI Europe, explicó al Financial Times que el problema fundamental está en la automatización.
"Necesitamos que los terminales de autoservicio funcionen, y en este momento no lo hacen."
También señaló que, durante los meses de mayor tráfico estival, los aeropuertos necesitan la posibilidad de suspender completamente el registro del EES.
Portugal ha anunciado que desplegará cientos de agentes de la Policía de Seguridad Pública en los aeropuertos del país a principios de julio para ayudar a gestionar las colas en los controles fronterizos.
Grecia llegó a anunciar la suspensión de estos controles para los ciudadanos británicos, aunque posteriormente retiró la medida. El Ministerio de Asuntos Exteriores afirmó que no disponía de información que confirmara una exención temporal para determinadas nacionalidades.
La preocupación no se limita a los aeropuertos de la Unión Europea.
Selahattin Bilgen, director ejecutivo del aeropuerto de Estambul, explicó que los viajeros turcos que entran por primera vez en la UE están teniendo dificultades.
"Cada vez más ciudadanos turcos viajan a Europa y, en su primera entrada, encuentran muchos problemas."
Si un número elevado de pasajeros queda atrapado en las colas y los vuelos empiezan a retrasarse, el impacto podría extenderse a toda la red aérea europea.
Un portavoz de la Comisión Europea aseguró que el EES "está plenamente operativo en todos los países Schengen y funciona correctamente". Según explicó, los largos tiempos de espera no suelen deberse al propio sistema, sino a factores ya existentes, como la falta de personal, las limitaciones de infraestructura o la concentración de vuelos en determinadas franjas horarias.
La Comisión también recordó que la normativa permite a los 29 países Schengen que utilizan el sistema suspender parcialmente las operaciones del EES durante el verano, y subrayó que corresponde a cada Estado miembro garantizar su correcta aplicación sobre el terreno.
Uku Särekanno, director ejecutivo adjunto de Frontex, la agencia europea de fronteras, advirtió de que la situación podría tardar hasta dos años en estabilizarse.
"Esperamos que la situación se estabilice en uno o dos años, porque la parte más complicada es el primer registro."
Estas declaraciones se produjeron durante un evento celebrado en Londres. Mark Tanzer, director ejecutivo de ABTA, calificó este escenario como "muy doloroso".
En definitiva, la Unión Europea ha dejado claro que no tiene previsto suavizar el régimen de controles fronterizos después de septiembre. Por ahora, la decisión de suspender temporalmente los controles corresponde a los gobiernos de cada Estado miembro y no a los aeropuertos.
Si vas a volar hacia un país del espacio Schengen o haces escala en uno de ellos este verano, conviene que reserves tiempo adicional para pasar el control de pasaportes.
Los viajeros británicos han sido algunos de los más afectados. Según diversas informaciones, un vuelo de Ryanair entre Atenas y Londres despegó dejando en tierra entre 20 y 50 pasajeros debido a los retrasos en el control de pasaportes. Asimismo, en abril solo 34 de los 156 pasajeros previstos consiguieron embarcar en un vuelo de easyJet entre Milán y Mánchester.
Aunque una eSIM para Europa no hará que cruces la frontera más rápido, sí permitirá que tu teléfono funcione mientras esperas. Así podrás consultar las actualizaciones de tu vuelo, gestionar posibles cambios de reserva o recibir avisos sobre modificaciones en la puerta de embarque. Activar una eSIM antes de salir te permitirá estar conectado desde el momento en que aterrices, sin depender del Wi-Fi de una terminal abarrotada.