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La crisis del petróleo ya está afectando a la aviación internacional y ha provocado la cancelación de rutas clave, incluidas varias conexiones entre Latinoamérica y Europa. Te contamos qué aerolíneas están recortando vuelos y cuáles son las rutas más afectadas.

La subida del precio del combustible aéreo ya es un problema que afecta directamente a los pasajeros. La combinación de petróleo más caro, tensiones geopolíticas y costes operativos en alza está obligando a varias aerolíneas a recortar o cancelar vuelos internacionales importantes.
Te contamos qué conexiones están en riesgo y qué compañías han tenido que reajustar su red de vuelos para adaptarse a este nuevo escenario.
La noticia más fuerte de esta semana llegó desde la aerolínea española Plus Ultra, que confirmó la suspensión temporal de sus vuelos desde y hacia Colombia a partir del 2 de junio. La empresa apuntó directamente al aumento del combustible de aviación como principal responsable de la medida.
La situación dejó a cientos de pasajeros revisando compulsivamente sus emails para entender qué va a pasar con sus tickets entre Colombia y España, una de las rutas que había ganado popularidad por sus tarifas competitivas.
Lo más llamativo es que Plus Ultra no está reduciendo toda su operación, de hecho, mientras corta Colombia, reforzará rutas hacia Buenos Aires, Lima y Caracas, donde todavía logra mantener márgenes rentables.
Traducido al español aeroportuario: algunas rutas simplemente dejaron de dar dinero suficiente como para justificar el gasto en combustible.
La crisis del combustible ya está obligando a varias aerolíneas europeas a cancelar rutas y reducir operaciones antes de la temporada alta. Según la IATA, el precio del combustible para aviones en Europa subió un 105,7% respecto al año pasado.
Transavia, la low cost del grupo Air France-KLM, canceló vuelos entre mayo y junio, principalmente en rutas con Francia, por el aumento del queroseno y la tensión en Oriente Medio. KLM también anunció la cancelación de 160 vuelos desde y hacia Schiphol, en Países Bajos, argumentando que algunas rutas dejaron de ser rentables.
Turkish Airlines se suma a la lista con la suspensión de 18 rutas internacionales y menos frecuencias en Europa, África y Asia, incluida la conexión Estambul-Hurgada. Los destinos internacionales comprenden Aqaba, Billund, Bissau, Ferghana, Freetown, La Habana, Hurghada, Yuba, Kinshasa, Kirkuk, Leipzig/Halle, Libreville, Luanda, Lusaka, Monrovia, Nayaf, Pointe Noire y Turkistan.
Mientras tanto, Lufthansa ya dejó en tierra cerca de 20.000 vuelos para contener costos. Entre las rutas canceladas están los vuelos desde y hacia Heringsdorf, Cork, Gdańsk, Liubliana, Rijeka, Sibiu, Stuttgart, Trondheim, Tivat y Breslavia.
La crisis del combustible también está golpeando a las aerolíneas en Estados Unidos. Varias compañías comenzaron a cancelar rutas, reducir operaciones y subir tarifas ante el fuerte aumento del precio del queroseno.
Uno de los casos más visibles es el de Norse Atlantic Airways, que eliminó su programación de verano desde Los Ángeles por el alto costo operativo. Spirit Airlines, en tanto, cerró sus operaciones y suspendió todos sus vuelos tras no resistir el aumento de gastos.
La presión también llegó a gigantes como American Airlines, United, Delta y Southwest, que comenzaron a trasladar parte de los costos a los pasajeros con tarifas más altas y nuevos cobros por equipaje.